El clorador salino Innowater SMC genera automáticamente el cloro necesario para el tratamiento del agua mediante electrólisis salina. La gama incorpora pantalla LCD, control electrónico de producción, célula bipolar y cambio de polaridad programable para facilitar su mantenimiento. Está disponible en diferentes producciones para adaptarse a piscinas privadas de distintos tamaños. Seleccione el modelo teniendo en cuenta el volumen, la temperatura y las condiciones de uso de la instalación.
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El clorador salino Innowater SMC es un sistema de electrólisis diseñado para generar cloro a partir de la sal disuelta en el agua de la piscina.
El agua salada circula a través de una célula electrolítica instalada en el circuito de filtración. En su interior, los cloruros se transforman en cloro, que se disuelve en el agua y participa en el proceso de desinfección. Después de actuar, vuelve a convertirse en cloruro y continúa formando parte del ciclo.
La familia SMC está destinada principalmente a piscinas privadas y a piscinas públicas pequeñas de uso no intensivo.
Dispone de varios modelos con diferentes capacidades de producción, lo que permite seleccionar el equipo en función de:
No debe elegirse únicamente por el volumen nominal del vaso.
El cuadro de mando incorpora una pantalla LCD y un sistema de menús desde el que se puede ajustar el porcentaje de producción.
El equipo también dispone de una función de tratamiento intensivo o modo Shock, que permite trabajar temporalmente al 100 % durante el periodo seleccionado y regresar después al ajuste anterior.
La gama SMC incorpora:
Estas características facilitan su utilización en salas técnicas de piscina, pero el cuadro debe instalarse en una zona ventilada, protegida de salpicaduras, inundaciones, calor y vapores corrosivos.
La célula bipolar incorpora cambio de polaridad programable. La inversión periódica ayuda a reducir la acumulación de depósitos calcáreos sobre los electrodos.
El vaso y el portaelectrodos transparentes permiten inspeccionar visualmente la célula sin desmontar previamente todo el conjunto.
La inversión de polaridad reduce las tareas de limpieza, pero no elimina completamente el mantenimiento. En aguas especialmente duras puede seguir siendo necesario revisar y limpiar la célula.
El modelo básico no incorpora automáticamente regulación de pH ni control Redox.
La gama puede complementarse, según la configuración seleccionada, con:
Estos componentes deben seleccionarse y añadirse expresamente.
La célula debe instalarse en la tubería de retorno hacia la piscina, después del filtro y de otros equipos como la bomba de calor o los paneles solares.
Cuando exista regulación automática de pH, la inyección de ácido debe realizarse después de la célula para evitar daños por corrosión en los electrodos.
Siempre que sea posible, el fabricante recomienda una instalación mediante bypass con tres válvulas. Esta configuración facilita:
El clorador debe recibir alimentación únicamente cuando la bomba de filtración esté funcionando y exista circulación de agua a través de la célula.
La instalación debe disponer de:
La instalación y manipulación deben realizarlas profesionales cualificados.
Para mantener el rendimiento del equipo se recomienda:
El clorador automatiza la producción, pero no sustituye el análisis periódico del agua.
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